Higiene de las férulas y retenedores dentales

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Después de un tratamiento de ortodoncia comienza otra etapa en la que, para evitar la aparición de la recidiva o movimiento de los dientes, a menudo se usan retenedores y férulas dentales. En este artículo os hablaremos de la importancia de ambos dispositivos y, sobre todo, de la necesidad de extremar la higiene en ambos casos para que no aparezcan otras complicaciones de salud oral. 

Habitualmente lo primero que nos coloca el/la ortodoncista, justo en la fase final del tratamiento de ortodoncia, son los retenedores dentales fijos. Este tipo de retenedor está fabricado con un  fino alambre trenzado que va pegado con composite en la parte interna de los dientes. Generalmente en la arcada inferior suele ser algo más alargado que en la inferior por necesidad.

Aunque hay profesionales que lo desaconsejan cuando puede prescindirse de ellos porque contribuyen a que los restos de comida y la placa se acumule a su alrededor; lo cierto es que la mayoría de los ortodoncistas lo recomiendan para evitar que los dientes regresen a su posición anterior y aseguran que con una higiene oral adecuada no habrá ningún inconveniente. 

Higiene dental con retenedores fijos

En este caso, es sobre todo muy importante cepillarnos bien en la zona, de manera suave, siempre que nos cepillemos los dientes. De esta forma evitaremos que se acumulen la placa y otros restos. Asimismo, otros complementos como el irrigador bucal también pueden ayudar a limpiar la zona.

Una vez que termina el tratamiento de ortodoncia, toca comenzar a usar las férulas. Unas fundas de plástico o resina, que se fabrican tras haber tomado la medida de nuestras arcadas al final del tratamiento, que usaremos para dormir. Es más, al comienzo de esta nueva etapa se recomienda que se usen, además de durante la noche, todo el tiempo posible durante el día.

Higiene dental con férulas dentales

Durante el día será suficiente con que vayamos enjuagando bien las férulas, cuando nos las quitemos para comer, y secándolas al guardarlas en su estuche. Y como recomendación, el hábito de limpiarlas una vez al día, por ejemplo por la noche, con un cepillo especial y un poco de jabón de mano será suficiente. Por supuesto, existen productos más específicos para la limpieza de las férulas.

Esperamos que os haya resultado interesante este artículo sobre la medidas de higiene al usar retenedores fijos y férulas dentales. Si necesitáis resolver alguna duda podéis consultarnos mediante este formulario que adjuntamos. ¡Un saludo!

¡Os esperamos!

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